Patatas chips

Patatas crujientes y ligeras al horno

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Hace tiempo vi un programa de Heston Blumenthal en el que hacía uno de sus experimentos gastronómico-festivos para conseguir el fish and chips perfecto. Me encantan los programas de cocina en los que aprendo algo —ejem, no como en esos realities busca-lágrimas que se emiten en España— y una de las cosas que aprendí en ese programa es la importancia de lo crujiente para el cerebro (y para que algo nos parezca delicioso). Ahora podré decirle a mi madre con base científica por qué cuando era pequeña (y no tan pequeña) solo quería comer croquetas cuando estaban recién hechas. El caso es que nuestro cerebro identifica crujiente como sinónimo de fresco. Según parece, hace millones de años, los primates se empezaron a diferenciar del resto de mamíferos porque buscaban insectos y brotes vegetales crujientes, o sea, frescos y seguros para el consumo. Y así, de forma muy resumida, claro, hemos evolucionado y mejorado la especie. Obviamente, es por ese motivo por el que todos los platos modernos incluyen algún elemento crujiente, para decirle a nuestro cerebro que nos tiene que gustar porque está fresco (aunque ese elemento acabe de salir de una bolsa, ejem). ¿Ves como no era manía mía, mamá? Es puro instinto. ;)

Todo esto viene a que desde que me detectaron intolerancia a las grasas saturadas he dejado de comer alimentos fritos. No es que antes comiese muchos, pues me sentaban fatal, pero de vez en cuando sí preparaba unas patatas fritas como guarnición. Aquellos días de fritos y malas digestiones se acabaron… PERO, ¿quién necesita freír cuando tiene una mandolina y un buen horno? Exacto. No podré tomar patatas fritas, pero nadie me quitará… ¡las patatas crujientes! Si tenéis una mandolina para poder cortar las patatas finas y uniformes, un horno microondas con función crisp o un horno tradicional con grill, en unos quince minutos tendréis un plato de patatas crujientes y con poquísimo aceite. En mi casa han triunfado, incluso entre los más patateros. :D

Patatas crujientes y ligeras al horno

  • Raciones: 2
  • Tiempo de preparación: 30 minutos
  • Dificultad: fácil. Para cocinillas que tengan una mandolina (o una habilidad especial con el cuchillo) y un buen horno (microondas o tradicional)

Ingredientes

  • 1 patata grande (o dos pequeñas)
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • sal
  • 1 cucharadita de Pimentón de la Vera picante
  • 1 cucharadita de ají en copos (opcional para los muy amantes del picante)
  • pimienta rosa (o vuestra favorita)

Instrucciones

  1. Con horno tradicional: precalentar el horno a 220 º C
  2. Con horno microondas con función crisp: pasar al paso 3
  3. Pelar y lavar las patatas
  4. Cortar las patatas en láminas finas e uniformes con una mandolina.
  5. Con horno tradicional: pintar la bandeja del horno con una cucharada de aceite de oliva, extender las patatas sobre la fuente, pintar las patatas con la otra cucharada de aceite de oliva y espolvorear con Pimentón de la Vera. Hornear 10-15 minutos sin grill y 5-7 minutos con grill para que se doren bien por arriba. Sacar del horno, añadir sal, pimienta, ají y servir.
  6. Con horno microondas con función crisp: pintar la bandeja especial para crisp con una cucharada de aceite de oliva, colocar las patatas encima, pintarlas con el resto de aceite de oliva. Espolvorear pimentón de la Vera. Hornear en la función crisp durante 15 minutos. El tiempo dependerá de la potencia de vuestro horno, así que comprobad si están doradas. Si aún no lo están, necesitarán un par de minutos más. Añadir la sal, la pimienta y el ají fuera del horno.
  7. ¡A disfrutar!

2 respuestas a "Patatas crujientes y ligeras al horno"

  1. Los platos de Nita
    Los platos de Nita 12 meses antes .Responder

    Yo las hago en el microondas y salen deliciosas así que en el horno debe estar igual o más buenas aún

    • Marta BocaDos
      Marta BocaDos 12 meses antes .Responder

      Están deliciosas de ambas formas. En casa tienen muchísimo éxito. :)

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