What would Mary Berry do?

What Would Mary Berry Do? una novela muy golosa

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Hoy me salgo un poco de la dinámica habitual del blog y ¡sorpresa! os voy a recomendar un libro. Ni siquiera es un libro de cocina, hoy estoy muy rebelde y os voy a recomendar una novela ligera. Los que me conocéis sabéis que siempre tengo la nariz metida en algún libro, así que era de esperar que tarde o temprano empezase a hablar de libros por aquí. Se abre la veda, ojo cuidao. :D

La novela es divertida, ligera, familiar y muy golosa. Se titula What Would Mary Berry do? (¿Qué haría Mary Berry?) y la protagonista es Marie, una mujer trabajadora que lleva una vida muy real, o sea, muy ajetreada y vive en una típica casa británica (casa, jardín, perro, barbacoa, vecinos…) junto a su marido y sus tres hijos. Un día sus hijas gemelas le recuerdan que tiene que hacer una tarta para la fiesta del colegio y, tras el desastre que prepara, decide que va a aprender a hacer pasteles. Se compra el libro de Mary Berry, una famosísima repostera británica, y poco a poco, bizcocho a bizcocho, Marie encuentra una vía de escape maravillosa en sus sesiones nocturnas de cocina y repostería.

Seguro que ahora entendéis por qué os recomiendo este libro: la cocina es el escenario principal y el hilo conductor de la novela. Hay varias tramas, una de las más divertidas es la aversión que siente Marie hacia su vecina Lucy, «su némesis», una versión británica de Bree Van De Kamp —sí, aquella tarada perfeccionista de Mujeres Desesperadas, la que hacía pasteles, tenía la casa como los chorros del oro y tenía el pelo perfecto sin apenas molestarse, ¿la recordáis?—. También tenemos a los vecinos, cada cual más variopinto; a las empleadas de Marie, que es dentista y dirige su propia consulta en el centro de la ciudad; a las gemelas, unos monstruitos encantadores, pero con mucha iniciativa arreglamundos y al hijo adolescente, que pasa por una etapa bastante complicada; por último, tenemos al otro gran protagonista, Robert, el marido de Marie, un hombre encantador que, entre conflicto laboral y conflicto laboral, descubre  (mini-spoiler) gracias a su mujer los beneficios de entrar en la cocina y meterse en harina.

En resumen, es una novela que trata un montón de temas: conflictos laborales, lazos familiares, convivencia vecinal, crisis de adolescentes, proyectos y maquinaciones infantiles, la importancia de la amistad, la sinceridad… de una forma amena, alegre y divertida, y todo en combinación con el arte de la pastelería. Son más de 400 páginas que he devorado en apenas unos días. Aviso: Si sois golosos, podéis acabar con un pastel en la mano y la novela en la otra.

Hay muchas referencias a programas de cocina y a cocineros británicos (Mary Berry, obviamente, Paul Holllywood, Delia, Nigella…), así que si os gustan programas del estilo The Great British Bake Off, esos programas en los que hay que hacer tartas y bizcochos bonitísimos o simplemente os gusta entrar en la cocina y preparar algún postre mono para vuestra gente, creo que esta novela os encantará. Yo no soy muy de postres y mientras leía la novela tenía unas ganas tremendas de ponerme a hacer tartas de varios pisos, algo que jamás se me ocurriría en otras circunstancias. Con eso os lo digo todo.

De vez en cuando, sobre todo durante las vacaciones, me apetece meter la nariz en un libro ligero que divierta, ayude a desconectar y me acerque a la cocina de otra forma: sin tener que encender el horno ¡ni engordar ni un gramo!

Espero que os haya gustado mi primera recomendación literario-gastronómica. Ahora es vuestro turno, ¿me recomendáis alguna novela cuya trama gire en torno a la gastronomía? :)

 What would Mary Berry do?