Hogaza de harina de espelta (con nuestra masa madre) (I)

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Como os acabamos de contar, nuestra masa madre ya se ha independizado en una hermosa masa para pan que hemos amasado y preparado durante toda la mañana y… que acabamos de sacar del horno. Estamos muuuuuy orgullosos de nuestra primera hogaza 100% casera.

Hemos utilizado harina de espelta o escanda, que es mucho más sana que la harina blanca – sí, nosotros seguimos con nuestra pasión por todo lo que sea más nutritivo y saludable, porque nunca olvidamos eso de que “somos lo que comemos”- tiene más fibra, más proteínas y minerales que las tradicionales y, afortunadamente, ahora es muy fácil de conseguir en grandes supermercados o herboristerías.
La compra para esta preciosa hogaza:

200grs de masa madre
300grs de harina de escanda o espelta
125grs de harina de fuerza
240grs de agua del grifo
10grs de sal

Manos a la masa:
1. Poner la masa madre en un bol grande, añadirle el agua y disolver bien, con energía.

2. Agregar la harina y mezclar dentro del bol con una cuchara y luego con las manos hasta que no queden grumos.
3. Añadir la sal

4. Poner la masa sobre la encimera (en nuestro caso sobre la vitrocerámica, no hay mucho más espacio en la cocina) enharinada previamente y amasar hasta que esté en su punto (=para asegurarse hay que coger un trozo de masa y estirarla formando una membrana, como si hiciéramos una base de pizza, hasta que esté casi transparente. Si no se rompe con facilidad significa que la masa está en su punto. Si se rompe a la mínima habrá que amasar más tiempo).

5. Colocar la masa en un bol ligeramente embadurnado de aceite y tapar con film. Dejar que fermente unas 2-3horas, dependiendo de la temperatura ambiente. La masa ha de doblar – más o menos- su volumen.

6. Sacar con cuidado del bol donde ha fermentado, ponerla en la encimera enharinada y darle la forma deseada (hogaza, chapata, barras, etc.).

7. Colocar un paño en un bol – o utilizar un molde especial para pan, de ésos que le dan una forma ‘super-artesana’- enharinarlo y colocar la masa con cuidado. Tapar con el paño y dejar que repose 1-2horas.

8. Comprobar que está en su punto para hornear presionando la masa con el dedo. Si la masa recupera su forma lentamente estará lista. La nuestra tardó 1h40 en estar lista, por si os sirve de referencia.

9. Calentar el horno entre 200º y 250º con la bandeja de horno dentro.

10. Colocar la masa sobre papel de horno. Darle los cortes con un cuchillo bien afilado.

11. Meter en el horno un recipiente con agua hirviendo (en la parte baja) y meter la masa en el horno 10min a 210º-220ºC.

12.Quitar el recipiente y bajar la temperatura del horno un poco, a menos que no haya subido nada vuestra masa, claro. Nosotros la bajamos a 200º y lo dejamos 25min más.

13. Sacarlo del horno y dejarlo enfriar sobre una rejilla.

Importante: por muy tentador que sea ni se os ocurra abrirlo antes de mañana, ¿vale? Nosotros nos vamos al cine para evitar cualquier tentación! 🙂

Mañana os contamos qué tal nuestro desayuno con pan casero, y os enseñamos su miga. Ay, qué nerviosssss…!!!